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No es sólo lo que comemos lo que puede engordarnos, sino también la forma en que lo hacemos.

Estudios científicos muestran que las personas que se engullen la comida hasta sentirse llenos, tienen tres veces más probabilidad de tener sobrepeso que los que comen lenta y moderadamente.

Frecuentemente se recomienda comer lento para bajar de peso porque el comer de esta forma permite que las hormonas relacionadas al apetito entren en juego y le digan al cerebro que ya se comió lo suficiente, antes de comer demasiado. Toma al menos 20 minutos para que estas señales se registren, por eso es que comer rápido puede causar que comas mucha cantidad antes de que te des cuenta.

Comer lento puede ser un desafío, pero no es imposible. Cambiar la manera en que comes requiere concentración y conciencia.

Te dejo algunos consejos para enlentecer el ritmo en que comes, saborear los alimentos y posiblemente incluso perder algunos kilos de más:

 

  • Haz una pausa entre cada bocado – Luego de cada bocado, suelta el cuchillo y el tenedor. No vuelvas a tomar los cubiertos hasta que tu boca esté totalmente vacía.
  • Mastica bien los alimentos – Establece una meta mínima de veces que debes masticar un bocado. Por ejemplo puedes comenzar por 10 veces e ir aumentando hasta llegar a 20. Al masticar más se come más lento pero también se contribuye a una mejor digestión.
  • Saborea la comida – Presta atención a los diferentes sabores, aromas y texturas. Tómate el tiempo de disfrutar de cada bocado.
  • Controla el apetito – Si te sientes hambriento, es más probable que comas rápido y más comida de la que necesitas. No pases más de 4 horas sin comer para evitar tener un apetito aumentado. Incluye colaciones entre las comidas principales, como fruta, yogurt, un puñado chico de frutos secos, o una barrita de cereal.
  • Toma agua – Para ayudar a llenar tu estómago toma 1 a 2 vasos de agua antes de comer la comida. Además toma sorbos de agua entre bocados.
  • Planifica las comidas familiares – Siéntate a comer con tu pareja o tu familia y haz de la conversación parte de la comida. Charlar durante la comida enlentece el ritmo de consumo de alimentos.
  • Quita las distracciones – Comer frente a la TV, mientras se lee, usando la computadora o manejando, lleva a comer sin pensar, y a comer de más. Reserva la mesa de la cocina o el comedor para las comidas y presta atención al hecho de que estás comiendo.
  • Come escuchando música – Si comes de más cuando estás ansioso, estresado o deprimido, considera escuchar música durante las comidas. Estudios muestran que escuchar música puede ayudar a reducir la ansiedad, la irritabilidad, la fatiga y la depresión. Para enlentecer el ritmo en que comes, elige música suave. La música calma con ritmo lento, ayuda a relajarse y disminuir la velocidad de la alimentación.

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